Las aventuras de Yanpól, el Tiflin Level 1 (I)

Estándar

-Tanto porte al pedo -pensó Yanpól mientras fregaba las letrinas. -Si al menos me mandaran a hacer recados le podrían sacar partido a mi gallardía. Pero no, a limpiar baños me ponen, qué lo re parió.

-Al menos todavía no le sacan la guapura a sopapos -dijo el enano que limpiaba el suelo-, a los elfos les dejan la cara como un mapa. Porque ellos son guapos estándar, ¿vio?

-¡Pero maese enano! ¿Puede usted leer la mente? -lo interrumpió Yanpól sobresaltado.

-Y ya ve para lo que me ha servido -contestó enseñándole el trapo roñoso con el que fregaba.- Le digo que tiene usté suerte, que con eso de que tiene cuernos y rabo -además de ese magnífico bronceado cobrizo- se salva de unas cuantas palizas.

-Gracias por los halagos compañero -dijo incorporándose y limpiándose la mugre de las rodillas-, pero ya ve que yo tampoco he llegado muy lejos.

-Pero usté es un tipo formado, se le nota en lontananza -dijo el enano acariciando su larga barba-; usté si quiere de acá sale.

-Bah, formado… Tengo un noble linaje, si a eso se refiere -dijo algo melancólico-, mas de mi glorioso pasado sólo conservo estos inestimables quevedos. -El saquito que tenía en un bolsillo oculto estaba hecho de retazos toscamente unidos: con cuidado extrajo los espejuelos que relucían a pesar de sus años.

-¡Pero qué belleza! -exclamó el enano limpiándose las manos en la ropa antes de tomar los quevedos.

-Siete cincuenta -dijo el tiflin señalando los cristales-: no veo tres en un burro.

-Con razón anda siempre con los ojos a media asta.

-Claro, claro, si no entorno termino siempre con la pezuña adentro de la letrina.

-Amigo tiflin -dijo el enano devolviéndole solemnemente los quevedos-, mi nombre es Soberbio.

-Me alegro mucho compañero, el mío es más bien simple.

-No hombre, no. Me llamo Soberbio.

-Ah, disculpe pues. No tengo conocimiento de la antroponimia enana.

-No se preocupe, me pasa a menudo.

-Yo soy Yanpól -dijo el tiflin extendiendo su mano-, el tiflin Level 1.

-Tanto gusto -respondió Soberbio con un enérgico apretón-. Usté y yo tenemos cosas en común compañero, ya va a ver como zafamos de esta.

Talita, la cyborg (I)

Estándar

Este post es el primero de la Saga Talita, la Cyborg

 

-Este viaje está gafado -dijo la bruja.

-¿Cómo que está gafado?

-Está gafado, acá algo pasa.

-…

-No sé el qué, pero algo pasa. Está gafado.

 

Ustedes ya me conocen y saben que me tomo estas cosas en serio, así que esta declaración me estuvo carcomiendo un poco la sesera. Un poco nada más, piensen que hacía ya un par de años que no viajaba a Argentina y que el viaje anterior, gracias a la combinación con mi ex, había sido un desastre; así que la frase quedó revoloteando en mi cabeza pero no me impidió disfrutar de asados, alfajores y amigos (en ese orden). La verdad fue un viaje precioso, uno no sabe lo mucho que extraña a alguien hasta que lo vuelve a tocar. Me reí muchísimo con mis amigas, me reencontré con mi mejor a amigo y el invierno me regaló un poco de nieve. Hacía 7 años que no nevaba en Río Cuarto.

Al final, el mes pasó sin ninguna catástrofe -por lo menos ninguna que valga la pena remarcar- y tocó a volver a Madrid. Viajé con mi abuela, que venía de visita por segunda vez. En la terminal, antes de tomar el colectivo a Buenos Aires (otro día les cuento lo lindo de gastar 24 horas de tu vida en transportes para llegar a tu casa), me pesé en una de esas balanzas que hay en las farmacias. Mi gorda miserable interior nunca me deja gastar la monedita que hace falta para subirse, así que seguro que me la facilitó mi papá. La curiosidad del asunto: había bajado de peso. Primero pensé que la máquina estaba mal, pero después me dije a mí misma que me habría pesado mal antes del viaje, o que simplemente tenía un metabolismo maravilloso. Todo este cuestionamiento no fue porque sí, realmente había comido como una gorrina durante el mes entero. La duda quedó ahí, no volví a pensar en eso hasta el momento pertinente.

Ya en Madrid descansamos un poco (las 24 horas de tu vida en transportes, etc) y partimos rumbo a Tenerife con la familia al completo -lease plus mi madre. Al aeropuerto parece que llegamos con lo justini, aunque si tengo que ser sincera no me acuerdo en absoluto. Lo único que sé es que nos tocó embarcar últimas o así lo procuraron los soretes de Iberia. Das Problem: el vuelo estaba lleno. Después de mucha charla con el walkie, decidieron que dos entraban y que una se quedaba afuera. Tenía que ser la jovencita, en eso estábamos todos de acuerdo (sí, yo hacía como que vale pero en realidad estaba implosionando por el estrés), así que le pedía las llaves de casa a mi mamá y, cuando estaba a punto de rajar, los soretes me indicaron que antes tenía que pasar por el mostrador de Iberia. Me recorrí la T4 de cabo a rabo no sé cuántas veces, lloraba a moco tendido por el disgusto, el cansancio y la vida en general, y puteaba a la bruja por haberse confundido de viaje. Cuando por fin me tranquilicé, di con el dichoso mostrador y expliqué lo sucedido. Quien me atendió se disculpó por la empresa y me dijo que un bus me pasaría a buscar para llevarme a un hotel donde pasaría la noche y de dónde me recogerían a la mañana siguiente para tomar el primer vuelo a Tenerife. Y para cerrar, záscate, me plantó 450 eurazos delante. Ahí se acabaron todas mis penurias y me fui calladita a esperar el bondi. Así de cochinos somos los humanos.

No me acuerdo qué hotel era, sólo sé que no he vuelto a estar en una habitación así (ya saben, hay una vida mejor pero es más cara). Cené, me duché, robé jabones y dormí como un angelito. Al día siguiente viajé fresca como una lechuga. Y bueno, por más que mi abuela y mi mamá llegaron a tiempo, tengo que decir que la que tenía los sánguches era yo, y a la hora que ellas llegaron lo único que había disponible era una máquina expendedora. Tomá bruja de mierda, te vas a gafar a tu vieja.

Así que, resumiendo, la cosa no había arrancado del todo mal. Todavía quedaban dos semanas en Tenerife y yo ya tenía prevista una peregrinación por tierras castellanas a la vuelta. No se asusten, al final no llegué a verle la cara a ningún santo, pero eso no lo van a saber sino hasta el final. Y no se preocupen, la siguiente entrega no se hará esperar tanto.

Impresiones: La casa del árbol rojo

Estándar

la cuadra recortada del tiempo

con su calle y sus veredas anchas

con sus plátanos robustos

de bolitas peludas

y semillas helicóptero

 

las casas blancas de tejados rojos

con sus enredaderas trepando

las enamoradas del muro

con sus ramitas sopapa

besuqueando estucos y gotelés

 

el espacio que se respira

entre casa y casa

entre puerta y puerta

 

el tiempo de cada cosa

de cada casa

la casa con casa que no es

la casa caja

de zapatos

 

y a mitad de la cuadra

recortada de su recorte

la casa del árbol rojo

 

el árbol rojo

enclenque aún

palito en sí

desafiando las cuatro paredes

de jardín interior

tirando estoicamente para arriba

tirando estoicamente para abajo

 

y el grupo de viejas

tomando el té con pastas

cacareando como gallinas

ocupando el espacio árbol

apocándolo con su presencia

 

la casa blanca

de tejado rojo

rojo ladrillo

rojo naranja

rojo miserable

 

el árbol rojo

rojo ensañado

rojo aquí no me quedo

rojo te vas a enterar lo que vale un peine

 

y las viejas con su té

en su casa maqueta

en su cuadra recortada

(del tiempo)

en sus tacitas de porcelana

 

mientras el árbol arriba

crece

se expande

y como el universo

no termina

 

 

acer

 

si es que no eran viejas

eran ardillas nomás

Preguntas, respuestas

Estándar

Esto no sé si tiene nombre, como los Liebster Awards, pero el caso es que a Selene le gustan las preguntas tanto como a mí, así que aquí estamos, conociéndonos un poco más. Por cierto, como ya te dije por fbk, me encantó tu presentación. Y cuando hablo en alemán tengo acento-de-extranjero-genérico, el pobre acento cordobés ha quedado bastante relegado por el madrileño. Gracias por lo de la “bocanda de aire fresco”, una vez un muchacho me dijo algo muy parecido y me enamoré un poco; ahora creo que voy a empezar a creérmelo :)

Bueno, aquí van las preguntas con sus respuestas:

1. ¿Qué estás escribiendo ahora mismo?

Entre otras cosas:
– Un no-poema del estilo de Komorebi, pero espero que mejor.
– La historia de Talita, la cyborg (sí, ya sé que estoy tardando un montón, pero es que cada vez que me pongo se me hace la picha un lío con todo lo que quiero contar).
– Un anecdotario de uno de mis personajes del Dungeons & Dragons.
– Una lista de pelis que cada cierto tiempo necesito imperiosamente volver a ver.

2. ¿En qué difiere tu escritura de la de otros que desarrollan el mismo género?

Perdón, ¿qué género? ¿El potuso? No sé, la verdad. Supongo que cuando uno escribe de forma sincera le da un toque a sus cosas que nada más lo tiene. Pero bueno, también puedo estar diciendo pelotudeces; al final siempre nos contaminamos los unos a los otros, y eso mola.

3. ¿Por qué escribís lo que escribís?

No tengo justificante para esto, su señoría. Soy la persona más inconstante que me conozco, sin embargo la escritura está ahí desde siempre. A veces más, a veces menos, pero siempre vuelve. Como una enfermedad crónica. Sigh…

4. ¿Cómo es tu proceso de escritura?

CAÓTICO. Increíblemente caótico: tengo cuadernos, libretas, hojas sueltas, agendas, anotadores, post its, documentos de Office, borradores en Wordpress… todos llenos de anotaciones y de ideas a medio escribir. Dan vueltas por mi escritorio, la casa, mis bolsos, van y vienen, desaparecen. Un día encuentro alguno y de la relectura rescato una frase o idea y empiezo algo nuevo. Lo dejo macerando unos meses, me olvido. De repente reaparece, lo cacho en el aire, lo desarrollo y lo publico. Por eso odio corregir, porque en el proceso corro el riesgo de perderme en la estratósfera. Y por eso mismo tampoco soy capaz de escribir textos largos.
Bueno, y ahora se supondría que tengo que preguntar yo, ¿no? El caso es que como no quiero resultar pesada y acá somos pocos y nos conocemos mucho, no voy a preguntarle a nadie en concreto, nomás dejaré caer las preguntas a mi manera:

1. ¿Se podría adivinar por el título de tus posts de qué va el post que escribiste?

2. ¿Leés los blogs en un feed porque te resulta cómodo o porque algunos son increíblemente feos? (Cabe la posibilidad de que ni siquiera sepas lo que es un feed. No pasa nada).

3. ¿En qué te inspirás para escribir? ¿Y para leer?

4. ¿Cómo llegaste hasta acá? Y no vale responder que fue una serie de eventos que se desarrollaron de manera tal para que etcétera. Porque ya sabemos que esa es la respuesta fácil.

Sobre los procesos creativos

Estándar

“Lo más duro fue la posproducción. Como los productores no permitieron que la película durara 12 horas como el director quería inicialmente, tuvimos que apañarnos con lo que había. Finalmente, y gracias a una manipulación espacio-temporal, conseguimos un resultado más que satisfactorio: la película dura 12 años justitos.” James Roque, sobre Twelve Years a Slave.

 

“[...] tú piensa que desde la [película] del fauno [a del Toro] le tratan de maricón. ¿Qué habrías hecho tú para levantar la imagen? ¿Eh?”. Travis Beacham, sobre Pacific Rim.

 

“Yo lo que tuve fue suerte, y hace tiempo ya.” M. Night Shyamalan, sobre After Earth.

 

“La idea era que quedara como un videoclip, pero largo. ¡Con decirte que no sé ni de qué va la peli! (risas)” Hoyte Van Hoytema, sobre Her.

 

“¿Tan mal está decir que Loki me pone?” Talita Traveler, sobre Thor.

Hechos inquietantes

Estándar

- Una canción de Bisbal dice en el estribillo hemos llegado a un punto de inflexión.

- Benedict Cumberbatch se parece a la mamá de Kevin de Mi pobre angelito/ Solo en casa.

- El pepino sabe parecido a la sandía.

- Aún no se publican los últimos dos libros de la saga Una canción de hielo y fuego.

- Chuck Norris se llama Carlos.

- Hay gente que le da al me gusta a sus propias publicaciones.

- Se podría hacer un enganchadito entre este tema de Peter Gabriel:

y este de Zucchero:

- Un monumento en Madrid afirma que Perón fue paladín de la amistad argentino española.

- Hay gente a la que le gusta los gatetes en internet, mas no en la vida real.

- Cuando corres con pantalones grises parece que te has hecho pis.

¡Más canciones felices!

Estándar

Ya era hora, estarán diciendo. Pues sí, ya era hora de más canciones felices.
Esta vez un poco más físicas: si no sus movéis, estáis muertos.
¡Buen fin de semana!

1) Bendito sea Jim Henson, benditos los 80′ y, por supuesto, bendito sea David (esta va para vos, Álex):

2) Esta gente hace canciones bonitas, canciones contestatarias y, sobre todo, canciones para no estarse quieto:

3) Villa, si te gustó la nº 5 del post anterior, esta te tiene que encantar:

4) No sé quién es este señor, ni me importa. Lo único que quiero es que me cante este tema para siempre:

5) Hay quien dice que Peter escribió esta canción después de una experiencia espiritual. Y hay quien supo sacarle provecho:

6) De esta tiene la culpa Gon. Para rebotar hasta quedarse sin pantorrillas:

7) David, te queremos. Por eso te merecés otra en mi top 10:

8) Este tema es tan gay que no queda más remedio que pararse y bailarlo como tal:

9) ¿Vieron El verano de Kikujiro? Entonces también son fanses de Joe Hisaishi:

10) ¡A bailar como si no hubiera mañana!:

Predicciones 2014

Estándar

NGC 4038:4039

-Este año será el de los Garnilofantes: rompiendo el récord actual, dicha población producirá un máxime histórico de 298,45/333 Estornudaciones por Quark. Para festejar, comen Chivito.

-El amor estará presente en la Columna Histriónica de Peregrinaciones: por cada dos crías que nazcan, se habrán reproducido quince. Eso aumenta la población en un 32%, la disminuye en en un 45% y hace explotar la industria del Chupete.

-Las Tragedias estarán a la orden del día: el planeta Omicron Persei 8 se hará aficionado a las susodichas después de que un extranjero las haga populares en una placita del centro. Morirán todos de Empacho.

-Los Prepónidos dominarán gran número de Galaxias (tres): esto mejorará notablemente la calidad de vida de los habitantes de NGC 4038/4039, mas no la de los Estúpidos. Los Estúpidos quedan a merced de los Símismos.

Komorebi (o la luz del sol que se cuela por entre las hojas de los árboles)

Estándar

no sabía si estaba vivo o muerto

tomó el paraguas
y salió a la calle en el momento justo
en que la primera gota caía del cielo
y aterrizaba en su zapato derecho

el viento bamboleaba los árboles sacándoles la modorra de encima
la tierra se abría para dejar pasar a la lluvia
los perros andaban de un lado a otro buscando un hueco donde refugiarse

en apariencia
era un día cualquiera

lo que lo hacía dudar
era la medida de las cosas

la medida de las cosas

esa baldosa rota
por ejemplo
esa baldosa no podía no estar rota
tenía que estar rota para que la vieja de Rosales se tropezara
se diera un porrazo y se rompiera la cadera

igual que esa otra baldosa
y aquella
y aquella otra
todo ese desamparo municipal
tenía su razón de ser

debía estar muerto

empezó a caminar

a cada paso que daba
sentía cómo el orden se dibujaba ante sus ojos

perfecto
como la huella de un pajarito en la arena
tuvo miedo
pensó en volver atrás
pero pronto se dio cuenta de que eso no entraba en el plan

no entraba en el plan

cerró entonces los ojos
y volvió a avanzar decidido en dirección al parque

esquivó a las señoras presurosas
a los hombres que se cubrían con diarios la cabeza
a los perros que no habían conseguido refugiarse del agua

y por supuesto
no pisó ni una sola baldosa rota

los pétalos de las flores subían y bajaban con el golpear de las gotas
la lluvia repicaba en los charcos que habían ido formándose
las lombrices se revolvían en la superficie de la tierra mojada

como guiado por una tortuga invisible

llegó a la esquina

se detuvo ante el grito de advertencia de la panadera
pero tras la breve pausa
emprendió de nuevo la marcha
entre puteadas y bocinazos
puteadas y bocinazos
que distrajeron la mirada atenta de la vieja de Rosales
que metió el bastón en la baldosa
y cayó redonda al suelo

las gotas pulposas
le golpeaban con violencia la cara
mientras que el paraguas permanecía cerrado
haciendo las veces de bastón

al otro lado de la calle
lo esperaba el parque

el parque

caminó tocando con la punta de los dedos las hojas empapadas
pateó un par de piedritas que no estaban en su sitio
y llegó por fin
al banco

el banco

el banco había sido verde en algún momento
ahora era solamente una serie de láminas de madera pálida y gastada

finas
endebles
acoquinables

abrió los ojos

miró con detenimiento el sitio
y se sentó
sabiendo que se aproximaba el fin

el fin

miró por última vez alrededor
percibiendo con todos los sentidos que esa mañana
habían aparecido antes de atravesar la puerta

inspiró
pensó en unas últimas palabras

cuando sintió de pronto
que algo le rozaba la pierna
separó despacio las rodillas
se inclinó un poco hacia adelante para ver mejor
y allí se encontró con los bigotes
de un gato jaspeado

un gato jaspeado

dudó un momento

pero al ver que el gato estaba tan empapado como él
pensó que así tendría que ser
que aunque él no lo hubiera notado
tal vez no estaba solo en su destino

volvió entonces a inspirar
y le murmuró al felino que no se preocupara
que la lluvia ya amainaba
y fue ahí
en el preciso momento
en el que la lluvia empezó a amainar

que el gato se le subió a la falda
lo miró directamente a los ojos
y él se dio cuenta de la enormidad de la broma

el gato le sonreía

y ahora él ya no sabía
si estaba muerto
o estaba en el país de las maravillas